Pues aquí teneis mi capítulo de nuevo. Hope you like it. Ü
África's POV.
Estábamos aún en casa de Danny, pero sin él. Me preguntaba como iría la sorpresa que le había preparado a Nora. No me creía que mi mejor amiga fuera a ser novia de Danny Jones, madre mia. Eso era un sueño, todos sabíamos para qué la había citado allí y la respuesta que ella le iba a dar, tan monos...
Tom había salido con Harry a comprar la comida, decía que él cocinaría para nosotros ya que cualquiera de los demás la podría liar. Mientras tanto, en casa de Mr. Jones, Ana y yo hablábamos con Dougie. Este chaval cada día más loco.
Tom había salido con Harry a comprar la comida, decía que él cocinaría para nosotros ya que cualquiera de los demás la podría liar. Mientras tanto, en casa de Mr. Jones, Ana y yo hablábamos con Dougie. Este chaval cada día más loco.
-Podrían aprovechar mi boda con Harry para casarse.- sonrió
-Claro que si...- dije riendome a carcajadas
-Oye, ¡que Tom es un gran cura!- bromeó Ana
-¡De eso nada!- le dijo Dougie sonriente
-Por cierto... Ahora que estamos los tres solos...- dije
-Ui, ui... ¿Qué vas a pedirnos, África?- malpensó Dougie riendo.- Yo encantado, eh... ¡Lo sabeis!
-Claro que si...- dije riendome a carcajadas
-Oye, ¡que Tom es un gran cura!- bromeó Ana
-¡De eso nada!- le dijo Dougie sonriente
-Por cierto... Ahora que estamos los tres solos...- dije
-Ui, ui... ¿Qué vas a pedirnos, África?- malpensó Dougie riendo.- Yo encantado, eh... ¡Lo sabeis!
Ana y yo reímos aún más.
-Que ibas a decir, anda...- me dijo Ana
-Contadme, ¿no va a pasar nada más entre vosotros...?- me atreví a preguntar.
-Contadme, ¿no va a pasar nada más entre vosotros...?- me atreví a preguntar.
Ana y Dougie se miraron nerviosos. Luego me miraron a mi.
-África... Sinceramente no lo sé. Aunque... Nora y Danny nos echaron la bronca por haber hecho lo que hicimos, y míralos a ellos...- dijo Dougie molesto.- No me enfado porque en parte lo entiendo, vale... Pero no es la primera vez que lo hago y Danny ya me conoce.
-Además, ¿qué pasa si me gusta Dougie?- dijo Ana mirandolo
-Además, ¿qué pasa si me gusta Dougie?- dijo Ana mirandolo
Claro, lo más natural del mundo. Nora y Danny que se llevan una eternidad tonteando y estos dos admiten que se gustan pero que no están juntos. Era de locos la situación. Llegó Tom con Harry.
-Como Tom es un vago, hemos decidido comprar la comida hecha...- rió Harry
-Pizza no, ¡por favor!- pidió Ana entre risas
-No, tranquila...- rió Tom
-Bueno, habeis pensado mucho en mi durante mi ausencia, ¿verdad?- bromeó Harry
-Yo si, todo el tiempo.- dije
-Me amas.- contestó Harry
-Es oficial- dije
-Oye, tú... A mi novio nada.- me dijo Dougie
-Es verdad... Jamás me interpondría entre la relación "Pudd".- reí. Todos rieron conmigo.
-Pizza no, ¡por favor!- pidió Ana entre risas
-No, tranquila...- rió Tom
-Bueno, habeis pensado mucho en mi durante mi ausencia, ¿verdad?- bromeó Harry
-Yo si, todo el tiempo.- dije
-Me amas.- contestó Harry
-Es oficial- dije
-Oye, tú... A mi novio nada.- me dijo Dougie
-Es verdad... Jamás me interpondría entre la relación "Pudd".- reí. Todos rieron conmigo.
Tom sacó la comida y charlamos durante esta.
-Entonces, ¿qué?- preguntó Tom.- ¿os lanzais vosotros también?- miró a Dougie y Ana
Estos a su vez se miraron de nuevo.
-Ya nos lanzamos la otra noche...- dijo Dougie guiñandole un ojo a Tom
Ana le pegó una colleja a Doug, y este se rió. Realmente, ninguno sabíamos qué había pasado entre ellos. Pero conociéndolos... Dios diría. Ana era una chica mona, muy fácil, por así decirlo... Muy del estilo de Dougie. Quizás nos habíamos pasado con ellos, quizás merecían estar juntos. No dañaban a nadie.
-Son unos gilipollas, me dieron un susto cuando hicieron como que no habían arreglado nada...- se quejó Dougie
-Ui, es verdad, yo me lo había creído por un momento...- rió Tom
-Bueno, todo ha salido bien.- sonreí
-Y yo te prometo, que esto solo es el principio de vuestra gran aventura.- me aseguró Tom. -Uhhhhhh, ¿y vosotros? ¿Acaso no pasará nada con vosotros?- preguntó Ana
-Eso digo yo- la apoyó Harry
-Quien sabe...- dije riendo.- Pero os recuerdo que yo sigo estando en un sueño del que no quiero despertar.
-Si me dejas, te invito a cenar esta noche...- me propuso Tom. Yo sonreí.
-¡Toma ya!- dijo Dougie.
-Bueno, ¿que os apostais a que pasa algo esta noche?- añadió Harry.
-Mi cinta favorita a que se lian.- respondió Dougie convencido
-Yo creo que también pasará algo- dijo Ana
-Apuesto mis baquetas preferidas- aventuró Harry.- Doug, tu apuesta algo mejor que eso, hombre.
-Pues mi púa favorita, entonces.- respondió
-Yo... Volveré a comer pizza durante dos días enteros- dijo Ana poco segura
-Ui, es verdad, yo me lo había creído por un momento...- rió Tom
-Bueno, todo ha salido bien.- sonreí
-Y yo te prometo, que esto solo es el principio de vuestra gran aventura.- me aseguró Tom. -Uhhhhhh, ¿y vosotros? ¿Acaso no pasará nada con vosotros?- preguntó Ana
-Eso digo yo- la apoyó Harry
-Quien sabe...- dije riendo.- Pero os recuerdo que yo sigo estando en un sueño del que no quiero despertar.
-Si me dejas, te invito a cenar esta noche...- me propuso Tom. Yo sonreí.
-¡Toma ya!- dijo Dougie.
-Bueno, ¿que os apostais a que pasa algo esta noche?- añadió Harry.
-Mi cinta favorita a que se lian.- respondió Dougie convencido
-Yo creo que también pasará algo- dijo Ana
-Apuesto mis baquetas preferidas- aventuró Harry.- Doug, tu apuesta algo mejor que eso, hombre.
-Pues mi púa favorita, entonces.- respondió
-Yo... Volveré a comer pizza durante dos días enteros- dijo Ana poco segura
Tom y yo no parábamos de reir. Todos estaban apostando algo a que nos besaríamos esa noche. Dios mio, que no me lo podía creer. Tom Fletcher, joder. Mi sueño hecho realidad. Aquello era demasiado para mi.
-No pasará nada...- dije riendo aún. Tom solo me miraba risueño.
-Ya veremos, ya...- dijo Ana
-Pf, no me digas eso, que me he apostado las baquetas...- corrigió Harry.- ¿Se puede cambiar la apuesta aún?- rió
-No, mi amor, no.- le respondió Dougie feliz
-Ya veremos, ya...- dijo Ana
-Pf, no me digas eso, que me he apostado las baquetas...- corrigió Harry.- ¿Se puede cambiar la apuesta aún?- rió
-No, mi amor, no.- le respondió Dougie feliz
Habíamos acabado de comer y entre tanto hablar se nos había pasado la hora. Ya eran las cinco y diez minutos.
-Oye, Ana...- dijo Dougie.- ¿Te gustaría aprender a tocar el bajo?
-¡Dios mio!- exclamó Ana.- ¡Si, si, si! Solo si tengo un buen profesor, claro...
-Me encargaré de que encuentres uno medianamente bueno.- dijo Dougie
-Mmmm... Eso espero- respondió Ana
-¿Te valgo yo?- preguntó Doug
-Puede...- añadió Ana con un falso desprecio.
-¿Puede? ¿Puede? Te voy a dar yo puede- le dijo Dougie haciendole cosquillas.
-¡Dios mio!- exclamó Ana.- ¡Si, si, si! Solo si tengo un buen profesor, claro...
-Me encargaré de que encuentres uno medianamente bueno.- dijo Dougie
-Mmmm... Eso espero- respondió Ana
-¿Te valgo yo?- preguntó Doug
-Puede...- añadió Ana con un falso desprecio.
-¿Puede? ¿Puede? Te voy a dar yo puede- le dijo Dougie haciendole cosquillas.
Todos nos lo estábamos pasando bien pero a ver, era hora de volver. Esta noche tenía planes y estaba ansiosa por acudir a mi cita. Todos habían tenido alguna, menos nosotros. Nos tocaba ya.
-Bueno chicos, nos vamos...- dije. Nos despedimos.
-Yo os acerco- se ofreció Harry.- No hagais tonterias, sed buenos.- añadió mirando a Dougie y Tom.
-Mejor limpiamos el desastre este que le hemos formado a Danny en la casa...-rió Dougie. Nos fuimos.
-Yo os acerco- se ofreció Harry.- No hagais tonterias, sed buenos.- añadió mirando a Dougie y Tom.
-Mejor limpiamos el desastre este que le hemos formado a Danny en la casa...-rió Dougie. Nos fuimos.
Nos montamos en el coche con Harry. Nos contó anécdotas de su vida; algúnas conocidas, otras no. Aparcó frente a la entrada de la residencia, nos tiró un beso y nosotras nos dimos la vuelta. Subimos.
-África, mira.- me dijo Ana señalando un boton azul del ascensor.- ¿Qué será?- preguntó
-No toques, por si acaso.- le dije. Pero no, ella tocó. Chica mala.
-¡Tengo curiosidad, Áfri!- me dijo
-No toques, por si acaso.- le dije. Pero no, ella tocó. Chica mala.
-¡Tengo curiosidad, Áfri!- me dijo
El ascensor se abrió. Una puerta verde entornada era lo único que había allí. Ana decidió empujarla. Una enorme azotea apareció ante nosotras.
-¿Qué mierda es este sitio? ¡Como mola!- dijo Ana
-Mira, tia... Se ven los al rededores de la residencia.- dije asomada al mirador.- ¡Y el Big Ben allí!- lo señalé también.
-El thames...- dijo Ana
-Hostias...- mencioné
-¿Qué?- preguntó Ana acercandose a mi.
-¿Con quién habla Harry?- pregunté
-¿Harry?- dijo Ana- ¿no se había ido tras dejarnos?
-Parece que no. Desde luego ese es su coche, sigue donde nos dejó. No se ha movido.- añadí señalándolo
-Está con una chica- dijo Ana preocupada
-Mira, tia... Se ven los al rededores de la residencia.- dije asomada al mirador.- ¡Y el Big Ben allí!- lo señalé también.
-El thames...- dijo Ana
-Hostias...- mencioné
-¿Qué?- preguntó Ana acercandose a mi.
-¿Con quién habla Harry?- pregunté
-¿Harry?- dijo Ana- ¿no se había ido tras dejarnos?
-Parece que no. Desde luego ese es su coche, sigue donde nos dejó. No se ha movido.- añadí señalándolo
-Está con una chica- dijo Ana preocupada
Las dos permanecíamos asomadas a aquel extraño mirador. De repente, el coche de puso en marcha, arrancó y se fue. Harry se había marchado, ya le pediríamos explicaciones más tarde.
Bajamos hasta nuestra planta, aquella visita fugaz nos había descubierto algo increíble.
Bajamos hasta nuestra planta, aquella visita fugaz nos había descubierto algo increíble.
Avisé a Ana que estaba con el portátil de que me iba a la ducha. Media hora más tarde salí. Subí a vestirme rápidamente: vestido azul con corte en la cintura, ceñida, y cinturón fino ahí mismo, cuello de bebé y se quedaba unos 25 centímetros por encima de la rodilla. Me encantaba ese vestido, siempre lo había reservado para una ocasión especial y para mi gusto, había llegado el momento. Unos zapatos negros (a conjunto con el cinturón) con cordones y tacón estilo inglés le daban el toque definitivo a mi "look". Cogí un pequeño bolso de mano, era como una cartera, me acerqué al tocador: rimmel, colorete... Siempre había sido natural no quería mucho más. Me recogí el pelo en una elegante coleta que formaba un tirabuzón y caía por mi hombro izquierdo. En el inicio de la coleta había un lazo del tono del vestido. Era la hora, me había entretenido mucho en arreglarme. Tom me había dado ya dos toques al móvil.
-¡Adiós!- le dije a Ana sonriente
-¡Wow!- exclamó ella- ¡que guapa!- me dió un abrazo
-Gracias, amor. No sé cuando volveré, ¿no vas a salir?
-No. Yo esperaré aquí a Nora. Voy a aprovechar para ducharme y eso.- sonrió
-Hasta luego- dije moviendo la mano que no sostenía la cartera en forma de despedida.
-¡Wow!- exclamó ella- ¡que guapa!- me dió un abrazo
-Gracias, amor. No sé cuando volveré, ¿no vas a salir?
-No. Yo esperaré aquí a Nora. Voy a aprovechar para ducharme y eso.- sonrió
-Hasta luego- dije moviendo la mano que no sostenía la cartera en forma de despedida.
Ana cerró la puerta. Bajé por el ascensor y al llegar al descansillo: ¡sorpresa! Me crucé con Amy, que esperaba el ascensor abajo. Tenía cara de emoción. Casi iba a llorar pero su sonrisa era enorme.
-¡Amy!- la saludé
-¡África!- me respondió nerviosa y dándome un abrazo.- Hoy es el día más feliz de mi vida, ¡si te lo cuento no te lo crees!
-Bueno, ahora es que tengo algo de prisa, mañana, lo prometo.- sonreí mirando el móvil, Tom me había dado otro toque. Que impaciente este chico.
-Yo iba justo a vuestra habitación, ¿no hay nadie?- preguntó ella
-Eh...Si, de hecho si. Ana está arriba.
-¡Genial! Ya te contaré a ti, ¡morirás! Es muuuuuuuy fuerte.
-Uh, esperaré intrigada.- le dije comenzando a andar.
-¡Por cierto! ¡Pásalo bien en tu cita!- me guiñó un ojo.
-¡Vaya, vaya!- dije- ¿qué sabes de mis planes?- reí
-Vas muy guapa para salir sola.- dijo mientras entraba al ascensor. Se despidió con la mano y eso hice yo también.
-¡África!- me respondió nerviosa y dándome un abrazo.- Hoy es el día más feliz de mi vida, ¡si te lo cuento no te lo crees!
-Bueno, ahora es que tengo algo de prisa, mañana, lo prometo.- sonreí mirando el móvil, Tom me había dado otro toque. Que impaciente este chico.
-Yo iba justo a vuestra habitación, ¿no hay nadie?- preguntó ella
-Eh...Si, de hecho si. Ana está arriba.
-¡Genial! Ya te contaré a ti, ¡morirás! Es muuuuuuuy fuerte.
-Uh, esperaré intrigada.- le dije comenzando a andar.
-¡Por cierto! ¡Pásalo bien en tu cita!- me guiñó un ojo.
-¡Vaya, vaya!- dije- ¿qué sabes de mis planes?- reí
-Vas muy guapa para salir sola.- dijo mientras entraba al ascensor. Se despidió con la mano y eso hice yo también.
Salí fuera. Tom me esperaba el el coche. Fue extraño, en cuanto me vio bajó del coche. ¿Acaso ya no le importaban las cámaras? ¿Mi anonimato? Me acerqué. Antes de saludarme si quiera dijo:
-Dios mio... Estás preciosa.- me miraba intensamente.
-Intento superarte...- le respondí sonriendo.
-Intento superarte...- le respondí sonriendo.
Me ofreció su brazo, para que lo agarrara. Hice lo que quería. Así, caminó hacia el asiento de copiloto y me abrió la puerta:
-Sube, querida.- me dijo dulcemente, y eso hice yo.
Cerró la puerta y se sentó al volante. Uf, Tom Fletcher me había dicho preciosa, me había abierto la puerta caballerosamente y en pocos minutos estaría cenando con él.
-Supongo que habrás leído en alguna parte la...- se quedó pensativo.- "manera de conquistar de Tom Fletcher".- rió atento a la carretera.
-Algo, pero no sé, no recuerdo.
-Lo digo porque una vez los chicos y yo decidimos comprar una revista sobre nosotros, nos meábamos de risa.
-Algo, pero no sé, no recuerdo.
-Lo digo porque una vez los chicos y yo decidimos comprar una revista sobre nosotros, nos meábamos de risa.
Me contó que las revistas no siempre cuentan toda la realidad, que muchas veces se inventan detalles. Dijo también que con respecto a las chicas, en el grupo cada uno tiene una forma de conquistarlas.
Tom se consideró un caballero atento y respetuoso con las damas en la primera cita, aunque luego pudiera desmadrarse fácilmente. Según él, le gustaba hacer cosas clásicas, ser totalmente educado con ellas, un Sir; vamos. A decir verdad, eso a mi no me iba demasiado, solo lo justo y necesario, hablando del comportamiento, claro. Me gustaba lo romántico pero no excesivamente o podía llegar a resultar incómodo y pesado. Las cursiladas y ñoñerías me ponían de los nervios y no me gustaba mucho seguir las normas. Las locuras me flipaban y me hubiera encantado algo como lo de Nora pero... Desde que conocí a Tom todo eso me importaba menos, él podía ser así, que me encantaba. Y era extraño porque jamás hubiera yo deseado estar con alguien de su estilo. A veces me daban los arrebatos de rebeldía pero con él, en pocas, muy pocas ocasiones.
Bueno, volviendo al tema: decía que Dougie era de ir haciendo cosas juntos, pero los dos a la vez, es decir, no se quedaba atrás con respecto a la chica por el hecho de ser él el hombre. Harry, por lo visto, era muy de dejar con las ganas, para que volvieran a por más pero a la hora de la verdad se entregaba al máximo y Danny, según Tom era un loco al que le gustaba montar alguna "aventurita" como la que le hizo a Nora.
Hablaba tan seguro de sí mismo... Se notaba que los conocía. Aparcó en un parking al que no se podía acceder sin acreditación. No sé por qué.
-¿Tienes miedo a las alturas?- me preguntó
-Pues... No. Creo que no.- reí
-Mejor...- me dijo con una sonrisa pícara
-Pues... No. Creo que no.- reí
-Mejor...- me dijo con una sonrisa pícara
En ese instante se me pasó de todo por la cabeza. ¿Qué tendría Tom preparado? ¿A dónde me llevaría? Eso me condujo a pensar en Nora y Danny. ¿Qué tal estarían yendo las cosas? Y Ana, ¿estaría con Amy? ¿Y Dougie? ¿Qué haría en ese momento? ¿Con quién estuvo Harry y donde andaba ahora? Madre mía, tenía curiosidad por muchas cosas, pero vi como Tom me miraba curioso y me centré en él.
-¿Te pasa algo?- rió
-No, no...-dije sonriente
-Pues...
-¡Estás muy guapo!- lo interrumpí mirando su vestimenta: Pantalones negros con zapatos, arregladito y una camisa en un tono malva apagado, con los dos primeros botones desabrochados. No tenía chaqueta.
-No más que tú.- me sonrió
-No, no...-dije sonriente
-Pues...
-¡Estás muy guapo!- lo interrumpí mirando su vestimenta: Pantalones negros con zapatos, arregladito y una camisa en un tono malva apagado, con los dos primeros botones desabrochados. No tenía chaqueta.
-No más que tú.- me sonrió
Aún estabamos tras un edificio. No, nada romántico para lo clásico que él decía ser. Ya estaba anocheciendo.
-¿Nos vamos a mover de aquí?- reí
-S... Si. Estoy esperando la señal.
-¿Qué señal?- reí de nuevo
- La que me indique que podemos pasar a la acción.
-S... Si. Estoy esperando la señal.
-¿Qué señal?- reí de nuevo
- La que me indique que podemos pasar a la acción.
Bueno, lovers, esto ha sido todo por ahora, volveré con más. With love <3


No hay comentarios:
Publicar un comentario